Si cocinás y vendés por las redes
- Tu página, con tu nombre: la compartís en Instagram y WhatsApp.
- Tus clientes eligen, ven el precio final y te mandan el pedido, sin ida y vuelta de mensajes.
- Ponés un tope por día y sabés qué tenés que cocinar cada día.
- Envío por zonas, retiro en tu casa, y el pedido le llega a quien lo lleva.
La demo es una cocina de ejemplo: la recorrés sin registrarte y sin cambiar nada. Sin tarjeta.